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Las grandes corporaciones crean alianzas por el clima

Imagen: REUTERS/Albert Gea

La ONU calcula en 23,6 billones el potencial de la economía verde.

La economía verde tiene una oportunidad de negocio potencial de 26 billones de dólares (23,6 billones de euros), de acuerdo con las Naciones Unidas. El reto, sin embargo, pasa por dar escala a un movimiento incipiente. Lise Kingo, consejera delegada del Pacto Mundial de la ONU (Global Compact), una iniciativa empresarial por el desarrollo sostenible, pidió ayer a los emprendedores que se conviertan en activistas. Lo dijo en un evento paralelo a la cumbre del clima. El 90% de las grandes compañías que integra esta iniciativa entiende que el desarrollo sostenible es clave para su futuro. Pero solo el 20% cree que hacen un buen trabajo. “Ese es el problema”, advierte, “se necesita una integración de los objetivos de desarrollo sostenible. Tenemos que ser radicales para poder avanzar”. El secretario general de la ONU, António Guterres, considera la transformación hacia la economía sin carbono como la mayor oportunidad de nuestro tiempo.

Hay grandes corporaciones que empiezan a tomar posiciones para limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados por encima del nivel preindustrial. Es el pilar clave de los acuerdos de París. Asimismo apuestan por ser libres de emisiones para 2050. “Es un primer movimiento que anima”, afirma Guterres, “pero es necesario que muchas más compañías se sumen”.

José Manuel Entrecanales, máximo ejecutivo de Acciona, considera que combatir el cambio climático no es un objetivo filantrópico o solidario. Las emisiones, advirtió, no solo crecen sino que son “mucho mayores de lo que se había imaginado hace 15 años”. Ve que el movimiento contra el cambio climático ha ganado velocidad y hay que aprovecharlo. El gran reto, dice, es dar precisamente escala a este impulso inicial. Entrecanales explicó que los objetivos que internamente se marca una empresa para reducir las emisiones no servirán de nada si se quedan confinadas a la compañía. “Hay millones fuera de esta sala que ni se preocupan”, comentó ante el Global Compact, “hay que llegar a ellos y rápido para que se impliquen”.

Las cuentas para lograr el objetivo no salen. “Tenemos la responsabilidad de invertir en energías limpias”, defendió el consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ante la cumbre del clima. Pero para que cuadre la ecuación, emplazó a los Gobiernos a adoptar procedimientos “más rápidos y ágiles”. “Construir una granja solar o eólica lleva 12 meses”, dijo, “el papeleo hasta cinco años”.

Una de las coaliciones que emergen de esta cumbre está integrada por una treintena de entidades entre las que se encuentra el BBVA, el Santander, Bankia y Abanca. Se comprometen a alinear sus carteras para “financiar” inversiones que aceleren el desarrollo de una economía sostenible baja en carbono. Cada banco deberá fijar objetivos. Se creará así una especie de hoja de ruta, que servirá para definir acciones específicas con el resto de actores sociales. Los grupos participantes en esta comunidad internacional gestionan 13 billones de dólares en activos. Entre ellos están Citigroup, ING, BNP Paribas o Barclays.

El mismo objetivo busca la Asset Owner Alliance, un grupo integrado por los mayores fondos de pensión y aseguradoras del mundo. Se comprometen a crear carteras neutras, con activos que no estén asociados al carbono. Así presionan a las empresas para que adopten nuevos modelos de negocios basados en energías limpias.

La conclusión de los empresarios, en palabras de Roberto Marques, presidente ejecutivo de la compañía de cosméticos Natura, es que “no habrá un solo héroe” en la batalla por el desarrollo sostenible. Por este motivo defiende que la acción del sector privado, de los gobiernos y de la sociedad civil esté perfectamente integrada. Y en este contexto, dice, “se necesitan líderes dispuestos a asumir riesgos”.

Impulso a la transición energética

El proceso de descarbonización es más complejo en las economías más rezagadas del planeta y necesitan energía para poder alimentar su crecimiento. Para dar un impulso a la transición energética en esos países, un grupo de 24 bancos nacionales y regionales muy activos en el mundo en desarrollo anunció ayer una serie de iniciativas para agilizar créditos.

Jean-Louis Chaussade insiste desde la eléctrica Suez que “se puede hablar todo lo que se quiera de sostenibilidad, pero no se puede hacer sin un respaldo financiero sustancial”. José Manuel Entrecanales citó los esfuerzos de Acciona en América Latina. Ambos ejecutivos reiteraron que la combinación de tecnología y financiación es absolutamente necesaria.

Fuente: https://es.weforum.org/

Escrito por

Sandro Pozzi

En colaboración con EL PAÍS.

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor

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